NUESTRA HISTORIA - Fundación Capital
15284
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-15284,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-13.2,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive

NUESTRA HISTORIA

Fundación Capital nace de una idea tan sencilla como poderosa: ¿qué pasaría si articulamos mecanismos de inclusión financiera con sistemas de protección social? Esto es, ¿qué ocurre cuando vinculamos a las personas vulnerables con los beneficios que puede aportarles el sistema financiero?

Pues esto es lo que pensaron nuestro fundador y CEO, Yves Moury, y un grupo de amigos y locos con ganas de cambiar el mundo. Lo que viene después, es la historia de FundaK, y es una historia con muchas metas y un constante esfuerzo por innovar y alcanzar escala e impacto.

 

En 2009, la andadura comenzó con Proyecto Capital, un proyecto que buscaba cambiar la forma de entender las Transferencias Monetarias Condicionadas en América Latina y en el mundo. Hace no tantos años, los usuarios de los programas de TMC recibían sus pagos en efectivo. Esto implicaba el desplazamiento desde zonas rurales y remotas a alguna cabecera municipal para formar fila durante horas; cuando por fin recibían su dinero, estaban los riesgos para la seguridad en el camino de vuelta a casa y la dificultad de ahorrar lo recibido, pues el dinero en el bolsillo supone una tentación… y otros miembros de la familia pueden exigir una parte. Para los gobiernos o instituciones financieras encargadas del pago, la entrega en efectivo tampoco resultaba conveniente: movilizar grandes cantidades de efectivo por grandes distancias implica grandes gastos, a los que se suman los riesgos para la seguridad en el transporte y la entrega. Por último, el pago en efectivo aumenta las probabilidades de fraude o uso indebido del incentivo.

Propusimos a los gobiernos que las mujeres beneficiarias pudieran recibir el pago directamente en su propia cuenta bancaria. Así, las mujeres podían ahorrar y tener su dinero en un lugar seguro, los gobiernos reducían sus costos operativos y la plata que anteriormente se guardaba bajo los colchones ahora pasaba a formar parte del sistema financiero, lo que también beneficiaba a éste último. ¡Todos salían ganando!

Y esto fue sólo el principio, porque al trabajar con la demanda, nos dimos cuenta de la necesidad de mejorar la oferta y profundizar la inclusión. Porque, al fin y al cabo, para que la inclusión financiera sea una realidad, los servicios financieros deben responden a las necesidades reales de estos nuevos usuarios de bajos ingresos, y la gente tienen que contar con las capacidades y el conocimiento para aprovechar el acceso y favorecer un uso informado y responsable. Así, trabajamos no sólo con los gobiernos sino con los propios usuarios y con más de 20 instituciones financieras para diseñar productos y herramientas de ahorro, seguros, pagos, transferencias y más. Y trabajamos también con los reguladores para eliminar las barreras de acceso al sistema financiero que afectan a la gente en situación de vulnerabilidad y pobreza. En definitiva, nos enfocamos en desarrollar políticas públicas, proyectos y herramientas con un enfoque integral e inclusivo.

Pero además de inclusión financiera, las familias también necesitan acceso a otros bienes y servicios que puedan convertirlos en ciudadanos de pleno derecho. Es lo que llamamos ciudadanía económica, y trabajamos para impulsarla en todo el mundo, porque creemos firmemente que todas las personas tienen derecho a disfrutar de un estándar mínimo de bienestar que incluya, entre otros, el acceso a productos y servicios como identificación, alimentación, agua, vivienda, educación, salud, medios de vida y servicios financieros.

Y para ello, este puñado de locos con ganas de cambiar el mundo seguimos innovando, colaborando, escuchando, aprendiendo y estableciendo nuevas alianzas. ¿Nos ayudas?

Nuestros valores:

Pasión

Cuando te gusta lo que haces, se nota. Nuestro trabajo es nuestra pasión y también nuestro compromiso.

Escala

Para nosotros, la escala es una cuestión vital porque crecer significa cambiar las vidas de mucha más gente.

Justicia

Porque es justo cambiar el grotesco equilibrio reinante, que condena a la pobreza a millones de personas.

Impacto

Nos centramos en los resultados y medimos nuestro impacto para asegurar la eficacia de nuestros programas e iniciativas.

Innovación

Lejos de ser algo teórico e intangible, la innovación es algo muy real y con potencial para cambiar las vidas de la gente.

Sinergia

¡Solo no puedes, con amigos sí! Buscamos siempre nuevos socios y aliados que nos inspiren y ayuden a impulsar nuestro trabajo.